Liderazgo Efectivo (2ª parte)

Decía en la primera parte de esta nota sobre Liderazgo Efectivo (Leer la PRIMERA PARTE) que, en efecto, no hay mejoría en las plantillas, ni siquiera equilibrio. Al contrario de lo previsto hay personas cada vez más escépticas y menos receptivas, a cualquier tipo de acción formativa (y, por supuesto, siempre que sea en jornada laboral…). Y así, la Formación, que es una excelente herramienta de motivación, se convierte, justamente, en todo lo contrario.

Pero no hay quién se cuestione porqué en el caso de su empresa, departamento, o equipo, aquellos consejos de los grandes líderes, no funcionan. Razón por la que, para los directivos y responsables de la empresa, la Formación también se convierte en algo incómodo. Ese “fastidio” que para unos es el encontrar, y para otros es el recibir un curso, se traduce en escenarios tan poco eficientes como, por ejemplo, que sean los propios empleados los que decidan qué Formación quieren recibir.

Cuando esto lo llevamos al terreno del Liderazgo, la situación se complica pues se mezclan los conceptos de jefe y de líder. Y quienes desde el jefe, intentan liderar sin tener desarrolladas las habilidades necesarias; y no lo consiguen, suelen terminar optando por un tipo de jefatura que aplica el ordeno y mando como argumento principal de su estilo de dirección. Estilo que comparten con quienes ni siquiera se plantean la opción de liderar, contentándose con mandar.

Y, si por algo se caracteriza ese estilo de dirección, es por la desmotivación que genera en el equipo, lo que conlleva una bajísima efectividad.

Lo cierto es que las personas vuelven su mirada hacia el que manda en los momentos críticos y en las “grandes ocasiones” pero, por mucho que esté en juego en esos casos, no es ahí donde se forja y consolida el Líder.

Porque, en términos absolutos, las GRANDES ocasiones de la vida son pocas (en lo bueno y en lo menos bueno): nacimiento o muerte de personas muy cercanas, nuevo matrimonio, otra pareja, una nueva vivienda…, no con cosas que nos ocurren cada mes. Y lo mismo pasa en el ámbito profesional: quiebras empresariales, regulaciones de empleo, fusiones de empresa, lanzamiento de nuevos productos, apertura de una nueva fábrica…, no suceden cada quincena.

Sin embargo, cada año, mes, semana, día, instante… Usted se relaciona con su equipo: desde el saludo de primera hora, la solicitud de datos, la transmisión de una instrucción, el tono de voz, la puntualidad, la educación, el respeto…

Situaciones cotidianas y permanentes donde, de verdad, el Liderazgo Efectivo, y ÉTICO se cimenta; o no.

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